INFORME No. 78/90 - CASO 10.444

PERU

 

VISTOS los antecedentes obrantes en el caso a saber:

1.   La denuncia recibida por la Comisi�n Interamericana de Derechos Humanos, el 11 de mayo de 1989, cuyas partes pertinentes se transcriben a continuaci�n:

El se�or Gregorio Castellares Robles, Alcalde Municipal de la comunidad campesina de Carhuancho, Distrito de San Pedro de Coris, Provincia de Churcampa, Departamento de Huancavelica, quien fuera detenido el d�a 20 de marzo del presente a�o por efectivos militares pertenecientes al Ej�rcito Peruano del destacamento de la Base de Churcampa al mando del sub-oficial llamado Caiter Huam�n, guiados por dos personas civiles Ascenci�n Ccahuana de la comunidad de Ccaccena e Isaac Medina Pirca de la comunidad de Ccotoy, deteni�ndose a las autoridades de la comunidad sin raz�n leg�tima alguna, respondiendo la detenci�n a venganzas personales y de tierras, lo cual fue transformado en una presunci�n del delito de terrorismo.  En el trayecto fueron golpeados, siendo trasladados a la base militar de Castropampa, posteriormente a la DIRCOTE, habi�ndose dispuesto su libertad por orden del Fiscal Provincial de la Provincia de Huanta-Ayacucho, Dr. Maximiliano de la Cruz Hinostroza.

El caso que se presenta se refiere a las torturas que ha sido objeto durante su detenci�n por miembros del Ej�rcito Peruano y la Polic�a Nacional (antes GC. y PIP).

2.  La Comisi�n, mediante nota del 30 de agosto de 1989  inici� la tramitaci�n del caso y solicit� al Gobierno del Per� la informaci�n pertinente sobre los hechos materia de dicha comunicaci�n, as� como cualquier elemento de juicio que permitiera apreciar si en el caso objeto de la solicitud se hab�an agotado los recursos de la jurisdicci�n interna, concedi�ndosele el plazo de 90 d�as para dar respuesta a dicho pedido.

3.  En fecha 7 de marzo de 1990, la Comisi�n reiter� al Gobierno del Per� su solicitud de informaci�n, mencionando que de no recibirse dicha informaci�n en un plazo de 30 d�as, la Comisi�n entrar�a a considerar la posible aplicaci�n del Art�culo 42 del Reglamento, el cual establece la presunci�n de los hechos relatados en la denuncia, toda vez que el Gobierno aludido no suministre la informaci�n correspondiente dentro del plazo se�alado por la Comisi�n.

4.  La Comisi�n reiter� al Gobierno del Per�, el 12 de abril de 1990, su pedido de informaci�n sobre la desaparici�n de Gregorio Castellares Robles bajo apercibimiento de la aplicaci�n del Art�culo 42 del Reglamento.

CONSIDERANDO:

1.  Que la Comisi�n es competente para conocer del presente caso por tratarse de violaciones de derechos reconocidos en la Convenci�n Americana sobre Derechos Humanos, Art�culo 5, relativo al derecho a la integridad personal y Art�culo 7, derecho a la libertad personal, tal como lo dispone el Art�culo 44 de la citada Convenci�n, de la cual Per� es Estado Parte.

2.  Que la reclamaci�n re�ne los requisitos formales de admisibilidad contenidos en la Convenci�n Americana sobre Derechos Humanos y en el Reglamento de la Comisi�n.

3.  Que en el presente caso resulta a todas luces evidente que el peticionario no ha podido lograr una protecci�n efectiva de parte de los organismos jurisdiccionales, por lo cual no son aplicables los requisitos referentes al agotamiento de los recursos internos contenidos en el Art�culo 46 de la Convenci�n.

4.  Que la reclamaci�n no se encuentra pendiente de otro procedimiento de arreglo internacional ni es la reproducci�n de petici�n anterior ya examinada por la Comisi�n.

5.  Que pese al tiempo transcurrido y a las reiteradas gestiones efectuadas por la Comisi�n, el Gobierno del Per� no ha proporcionado respuesta relativa a los hechos en relaci�n con el presente caso.

6.  Que al no haber dado respuesta el Gobierno del Per� ha incumplido la obligaci�n internacional de suministrar informaci�n a la Comisi�n dentro de un plazo razonable, como lo establece el Art�culo 48 de la Convenci�n.

7.  Que la Comisi�n ha manifestado reiteradamente su terminante rechazo a este grave fen�meno de la desaparici�n forzada de personas en sus informes sobre la situaci�n de los derechos humanos, expresando en diversos documentos que:

... este procedimiento es cruel e inhumano y que la desaparici�n no s�lo constituye una privaci�n arbitraria de la libertad, sino tambi�n un grav�simo peligro para la integridad personal, la seguridad y la vida misma de la v�ctima.  Cf. Informe Anual 1978, 1980-1981, 1982-1983, 1985-1986, 1986-1987.

8.  Asimismo, la Asamblea General de la OEA en diversas resoluciones ha destacado la necesidad de que en los pa�ses donde hubiesen ocurrido desapariciones forzadas se pusiese inmediato fin a esa pr�ctica, instando asimismo, a los gobiernos a que lleven a cabo los esfuerzos necesarios para determinar la situaci�n de esas personas.  Adem�s, a propuesta de la Comisi�n, la Asamblea General de la OEA ha declarado que la desaparici�n forzada de personas en Am�rica constituye un crimen de lesa humanidad.1

9.  Por otra parte, la Corte Interamericana de Derechos Humanos en la sentencia de 29 de julio de 1988 en el caso Vel�squez Rodr�guez, declar� lo siguiente:

La pr�ctica de desapariciones, adem�s de violar directamente numerosas disposiciones de la Convenci�n (...), significa una ruptura radical de este tratado, en cuanto implica el craso abandono de los valores que emanan de la dignidad humana y de los principios que m�s profundamente fundamentan el sistema interamericano y la misma Convenci�n.

10.  Que el Art�culo 42 del Reglamento de la Comisi�n establece lo siguiente:

Se presumir�n verdaderos los hechos relatados en la petici�n y cuyas partes pertinentes hayan sido transmitidas al Gobierno del Estado aludido si, en el plazo m�ximo fijado por la Comisi�n de conformidad con el Art�culo 34, p�rrafo 5, dicho Gobierno no suministrare la informaci�n correspondiente, siempre y cuando de otros

11.  Que al no ser aplicable el procedimiento de soluci�n amistosa (Art�culo 48. 1. f, de la Convenci�n), por la naturaleza misma de los hechos denunciados y por la ausencia de respuesta de parte del Gobierno, la Comisi�n debe dar cumplimiento a lo dispuesto en el Art�culo 50, inciso 1, de la Convenci�n Americana, emitiendo sus conclusiones y recomendaciones sobre la denuncia sometida a su consideraci�n.

LA COMISION INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS,

RESUELVE:

1.  Presumir verdaderos los hechos denunciados en la comunicaci�n del 11 de mayo de 1989, relativa a la detenci�n ilegal y torturas por  Cf. Res. 443 (IX-0/79), 510 (X-0/80), 543 (XI-0/81), 618 (XII-0/82), 666 (XIII-0/83) y 742 (XIV-0/84).

2.  Cf. Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Vel�squez Rodr�guez, Sentencia de 29 de julio de 1988, Serie C/ No. 4, p�rr. 158. agentes del estado peruano de Gregorio Castellares Robles, Alcalde Municipal de la comunidad campesina de Carhuancho, Distrito de San Pedro de Coris, provincia de Churcampa, Departamento de Huancavelica, ocurrida el 20 de marzo de 1989.

2.  Declarar que el Gobierno del Per� no ha cumplido con las obligaciones de respeto de los derechos humanos y garant�as impuestas por el Art�culo 1 de la Convenci�n Americana sobre Derechos Humanos.

3.  Declarar que tales hechos constituyen violaciones del derecho a la vida y al derecho a la libertad consagrados en los Art�culos 5 y 7 de la Convenci�n.

4.  Formular al Gobierno del Per� las siguientes recomendaciones (Art�culo 50, inciso 3 de la Convenci�n y Art�culo 47 del Reglamento de Comisi�n):

a.  Realice una exhaustiva, r�pida e imparcial investigaci�n sobre los hechos denunciados, a fin de identificar a los responsables y someterlos a la justicia, para que reciban las sanciones que tan grave conducta exige.

b.  Adopte las medidas necesarias para evitar la comisi�n de hechos similares en lo sucesivo.

c.  Repare las consecuencias de la situaci�n que ha configurado la vulneraci�n de los derechos antes enunciados y pague una justa indemnizaci�n compensatoria a las partes lesionadas.

5.  Transmitir el presente informe al Gobierno del Per� para que �ste se pronuncie sobre las medidas adoptadas para solucionar la situaci�n denunciada dentro del plazo de 3 meses contados a partir de la fecha de remisi�n.  El Gobierno no est� facultado para publicar el presente informe, conforme lo estipulado en el Art�culo 50 de la Convenci�n.

6.  Si transcurrido el plazo de 3 meses el caso no ha sido solucionado por el Gobierno del Per�, la Comisi�n podr� emitir su opini�n y conclusiones sobre la cuesti�n sometida a su consideraci�n en virtud del Art�culo 51.1 de la Convenci�n, e incluir� el presente informe en su Informe Anual a la Asamblea General de la Organizaci�n de los Estados Americanos, de conformidad con el Art�culo 63, inciso g, del Reglamento de la Comisi�n.