RESOLUCION Nº 7/86

CASO 9233 (Nicaragua)

1ó de abril de 198ó

VISTO:

  1. La denuncia presentada ante la Comisión Interamericana de Derechoo Humanos, según la cual:

    El día 19 de diciembre de 1982 desapareció en circunstancias adn no eaclarecidas el señor JORGE FERNANDO ESCOBAR RIVERA, de 56 años de edad, casado, mecánico de profesión y domiciliado en Managua.

    Desde la fecha de su desaparición se inició una intensa búsqueda a través de periódicos, cárceles, hospitales, etc., a fin de averiguar su paradero. Con gran sorpresa para sus familiares el día 20 de diciembre de ese mismo año se presentaron en el vecindario del Barrio Altagracia dos miembros de la Policia Sandinista indagando sobre el lugar donde residía Jorge Fernando Escobar Rivera, presentándose luego en su residencia portando la tarjeta de circulación de su vehículo y manifestando que se encontraba detenido en la Sub-Estación Nº 3 de la Policía porque había chocado, lo cual resultó posteriormente falso.

    Mediante une Ilamada telefónica anónima el día 24 de diciembre del mismo año se le informó a su esposa que Jorge Fernando se encontraba detenido en El Chipote y el informante anónimo manifestó que esto le constaba por haber él estado también detenido en el mismo lugar. A raiz de esa llamada la señora de Escobar Rivera realizó gestiones en el Departamento de Seguridad del Estado, en donde le desmintieron la veracidad de dicha información; ella igualmence expuso el caso en el Departamento de Quejas del Hinisterio del Interior sin ningún resultado.

    En enero de 1983 la señora Escobar Rivera fue citada a las Oficinas de Procesamiento Policial para rendir una declaración sobre las circunstancias de su desaparición para realizar las investigaciones del caso, sin obtener ninguna información. Un oficial de la mencionada oficina le dijo en forma confidencial que Escobar Rivera sí se encontraba detenido en El Chipote pero que para no entorpecer la investigación se daba por falso el hecho. Sin embargo, a su casa de habitación llegaron en varies ocasiones militares del Servicio de Investigación de la Policia, ubicados en la Plaza del Sol, quienes tomaron múltiples delalles a sobre las circunslancias de la desaparición, sin comunicar su resultado.

    El día 28 de abril de 1983 se interposo recurso de Exhibición Personal a favor de Escobar Rivera y en contra del Responsable de Seguridad del Estado, quien negó la detención. A ese efecto se citó a su esposa en varias ocasiones durante los meses de junio y julio de ese mismo año a la casa Nº 50 en donde se le interrogó el igual que a su hija sobre detalles de la vida y actividades de su esposo y se le preguntó si podría reconocer la moto que é1 manejaba, a lo cual ella contestó afirmativamente, pero que tendría que ir a las instalaciones de El Chipote, sin embargo, ella no lo hizo por temor a ser detenida. Posteriormente, el día 4 de agosto de 1983 se presentó a su casa de habitación un miembro de la Seguridad del Estado a citarla a la Casa Nº 50, cita que ella cuinplió y se entrevistó con el Coronel Espinales, quien le manifestó que había orden de "arriba" para que se le entregara la moto de su esposo en las oficinas de tránsito. Durante los días 5 y 6 de agosto la señora Escobar Rivera se presentó a las oficinas de tránsito par recibir la moto pero le dijeron que mientras no llevara la respectiva orden de la Seguridad del Estado no se la entregarían; el día 8 de agosto se entrevistó nuevamente con el Coronel Espinales para solicitarle la mencionada orden, pero él lo hizo telefónicamente con las oficinas de tránsito y efectivamente ese mismo día la señora Escobar Rivera recibió la moto que su esposo manejaba el día de su desaparición.

    Cabe señalar que al revisar le moto se encontró un papel debajo del asiento, la Licencia y Circulación del señor ESCOBAR RIVERA, lo cual a su esposa le causa gran sorpresa, pues la tarjeta de circulación era la misma que portaban los miembros de la Policia Sandinista que llegaron a la casa de habitación de Escobar Rivera el día siguiente de su desaparición, por lo que se deduce que si las autoridades de Seguridad del Estado le hicieron entrega de la moto y de sus documentos a la señora de Escobar Rivera ellos tenían conocimiento del paradero de su esposo, sin embargo, el 6 de diciembre de 1983 cuando ella visitó las oficinas de Relaciones Públicas de El Chipote le informaron que el caso estaba cerrado pero que no se preocupara que su esposo estaba vivo.

    Además de las gestiones anteriores, el Honorable Tribunal de Apelaciones III Región, ordenó con fecha 16 de junio de 1983, a la Procuraduría General de Justicia averiguar el lugar de detención y la autoridad que ordenó la detención de ESCOBAR RIVERA, gestión que no tuvo ningún resultado.

    Asimismo, se han agotado todos los recursos tanto judiciales como legales para establecer el paradero de JORGE FERNANDO ESCOBAR RIVERA, todo lo cual ha resultado infructuoso.

  2. La tranamisión de dicha denuncia el Gobierno de Nicaragua, con fecha 29 de febrero de 1984, solicitándole se sirva proporcionar la información que estime pertinente.

  3. La comunicación del 25 de octubre de 1984, en la cual el reclamante pone en conocimiento de la Comisión las diversas gestiones destinadas a dar con el paradero de Jorge Fernando Escobar Rivera, entre las cuales se incluyó la presentación de un recurso de exhibición personal, el 28 de abril de 1983, ante la Sala en lo Criminal del Tribunal de Apelaciones, Región III.

  4. La comunicación de fecha 14 de noviembre de 1984 en la cual se reitera al Gobierno de Nicaragua la solicitud de información formulada, indicando que de no recibirse dicha información, la CIDR contemplaría la posibilidad de aplicar el entonces artículo 39 del Reglamento, según el cual:

    Se presumirán verdaderos los hechos relatados en la petición y cuyas partes pertinentes hayan sido transmitidas al Gobierno del Estado aludido si, en el plazo máximo fijado por la Comisión de conformidad con el Artículo 31, párrafo 5, dicho Gobierno no suministrare la información correspondiente, siempre y cuando de otros elementos de convicción no resultare una conclusión diversa.

  5. La comunicación del Gobierno del 16 de abril de 1985 en la que se limita a señalar que la Dirección General de Seguridad del Estado ha informado que el señor Jorge Fernando Escobar Rivera nunca ha estado detenido a sus órdenes.

CONSIDERANDO:

  1. Que la denuncia presentada reune los requisites de admisibilidad establecidos por el artículo 46 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y que edemás se han agotado los requisitos de la jurisdicción interna.

  2. Que los hechos materia de la denuncia, por su naturaleza, no permiten que se aplique en este caso el procedimiento de solución amistosa.

  3. Que los hechos relatados por el reclamante revelan la existencia del inicial reconocimiento, por parte de agentes del Gobierno de Nicaragua, de la detención del señor Jorge Fernando Escobar Rivera, lo cual también se infiere del hecho que personal policial se encontrara en posesión de los documentos personales de la víctima cuando se apersonaron a su domicilio el día siguiente de su desaparición.

  4. Que similar reconocimiento de la detención del señor Escobar Rivera se de en diversas oportunidades posteriores ante los numerosoe trámites realizados por sus familiares, los cuales son informados que se encuentra detenido a la orden de Seguridad del Estado en la cárcel de El Ghipote, información que luego es desmentida.

  5. Que a pacer de los trámites e investigaciones realizadas para dar con el paradero del señor Escobar Rivera y del tiempo transcurrido, la respuesta del Gobierno de Nicaragua de fecha 16 de abril de 1985 es en extremo lacónica y revela el escaso interés de ese Gobierno en proporcionar información seria a la Comisión sobre un hecho tan grave coma el denunciado.

  6. Que la Asamblea General de la organización de los Estadoo Americanos declaró por Resolución 666 (XIII-083) que "La desaparición forzada de personas ea una afrenta para la conciencia del Hemisferio y constituye un crimen de lesa humanidad".

  7. Que el Gobierno de Nicaragua no ha realizado observaciones a la Resolución 7/86 que le fuera transmitida.

Ea vista de lo cual,

LA COMISION INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS,

RESUELVE:

  1. Declarar que el Gobierno de Nicaragua ha violado el derecho a la libertad personal, consagrado en el artículo 7 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, y el derecho a la vida, reconocido por el artículo 4 de ese instrumento internacional, a través de las acciones de sus agentes que llevaron a la detención y posterior desaparición del señor Jorge Fernando Escobar Rivera.

  2. Recomendar al Gobierno de Nicaragua que realice una exhaustiva investigación de los hechoo denunciados a fin de identificar a los responsables, los someta a la justicia a fin de que reciban las sanciones que tan grave proceder exige y adopte las medidas necesarias para impedir que hechos de tal gravedad puedan volver a ocurrir.

  3. Incluir esta Resolución en su Informe Anual a los fines del artículo 63 inciso "g" de su Reglamento y comunicarla al reclamante.