CASO 1696 (Ecuador)

Caso 1696, de 17 de noviembre de 1970,en el cual se denuncian varios hechos violatorios de los Art�culos I y XXVI de 1a Declaraci�n Americana (derecho a la vida, a la libertud, a la seguridad de la persona y de protecci�n contra la detenci�n arbitraria, respectivamente).

La Comisi�n llev� a cabo el examen de este caso a partir de su vigesimosexto per�odo de sesiones (octubre de 1971).

Agotado el tr�mite del caso y reunidos la mayor cantidad de elementos de juicio de que pudo disponer la Comisi�n, en su trig�simo per�odo de sesiones (abril de 1973) aprob� la siguiente resoluci�n (OEA/Ser.L/V/II.30, doc.8 rev.l, de 26 de abril de 1973):

LA COMISION INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS,

CONSIDERANDO:

Que mediante comunicaci�n de 17 de noviembre de 1970, se denunciaron los siguientes hechos:

"E1 d�a martes 27 de octubre de 1970, entre las tres y cuatro de la ma�ana, fuerzas militares allanaron en toda la Rep�blica una serie de domicilios de las personas consideradas como desafectas al gobierno actual (dirigentes liberales, conservadores, socialistas, comunistas e independientes) y procedieron a sacarlas de sus casas en forma salvaje, falt�ndoles el respeto f�sico y moral, y cuando no encontraban a las personas buscadas se llevaban como rehenes a las esposas, hermanas, hijos, padres, etc. , sin consideraci�n a la edad, al estado de salud, etc. Este sistema, se�or, jam�s hab�a sido puesto en vigencia en el Ecuador, por ning�n gobierno. Una de 1as casas allanadas en Guayaguil fue la m�a y como no me encontraron se llevaron como rehenes a dos de mis hijos, uno de ellos menor de quince a�os de edad.

"E1 mismo d�a martes 27 de octubre el gobierno dict� el Decreto dictatorial por el cual se eatablec�a el llamado 'toque de queda' en toda la Rep�blica, desde las 9 p.m. hasta las 5 a.m., asi como se implant� la Ley Marcial. Mi casa, desde la madrugada del d�a 27 se encontraba fuertemente vigilada por las Fuerzas dependientes del gobierno. A las tres de la manana del d�a mi�rcoles 28 de octubre, mientras estaba en plena vigencia el 'toque de queda' y, por tanto, s�lo las fuerzas del gobierno circulaban por la ciudad, mi casa fue asaltada por fuerzas gubernamentales y se hizo explotar dentro del garage una bomba de tal alto poder explosivo que se destruy� el edificio y caus� la muerte de una respetable anciana que habitaba en la casa vecina, poniendo en peligro la vida de mi c�nyuge y de mis hermanas y personal dom�stico que la acompa�aban.

"Mientras tanto, los presos pol�ticos encerrados dentro de los Cuarteles Militares fueron sometidos a todos los vej�menes y torturas fisicas y mentales: se les oblig� a estar durante horas de pie, con las manos en alto puestas sobre las paredes; se les oblig� a dormir sobre el suelo de cemento; se les amenazaba durante la noche, despert�ndolos expresamente, para decirles que iban a ser fusilados. Algunos presos fueron azotados cruelmente y, en fin, fueron torturados en diversas formas. As� lo denunci� p�blicamente el distinguido escritor ecuatoriano, internacionalmente conocido, Enrique Gi1 Gilbert, quien fuera una de las v�ctimas y a quien no se respet� ni siquiera por su edad y su delicado estado de salud.

"A�n a riesgo de mi vida, pues como desafecto al actual gobierno se me considera, al igual que a todos los opositores pol�ticos, como un paria exclu�do de toda garant�a para su vida y sus bienes, demando del organismo que usted dirige la intervenci�n directa y en�rgica a fin de que cese en el Ecuador la sistem�tica violaci�n de los derechos humanos y se exija al Gobierno ecuatoriano el respeto a los mismos sin discriminaci�n pol�tica alguna.

"E1 imperio de la ley, la vigencia del derecho, 1a estabilidad de la paz mundial no pueden regir, no pueden sembrarse en el hombre, no pueden permanecer en 1a humanidad, si no se establece una vigilancia que haga efectivo el respeto indiscriminado a los derechos humanos".

Que de acuerdo con la facultad que le confiere el art�culo 9 (bis) de su Estatuto, solicit� al ilustrado Gobierno del Ecuador, mediante nota de 25 de enero de 1971, la informaci�n ccrespondiente, transmiti�ndole las partes pertinentes de la mencionada comunicaci�n en la forma prescrita en los Art�culos 42 (1) y 44 de su Reglamento.

Que el Gobierno del Ecuador, en nota de 25 de febrero de 1971 suministr� la siguiente informaci�n:

"Tengo la honra de dar respuesta a su comunicaci�n de 25 de enero del a�o en curso, en la que, de conformidad con el Reglamento de la Comisi�n que usted preside, solicita informaci�n relacionada con la denuncia formulada por el ciudadano ecuatoriano se�or Dr. Jorge Zavala Baquerizo con fecha 17 de octubre de 1970, seg�n la cual el Gobierno del Ecuador estar�a violando elementales derechos humanos.

"Me es placentero informar a usted, se�or Presidente, que el Gobierno del Ecuador responde plenamente a los principios de respeto a los derechos del hombre, que han caracterizado a la Rep�blica del Ecuador a trav�s de la historia. Un gobierno serio e inspirado por profundos ideales, que obedecen a una relaci�n mutua entre el gobierno y los ciudadanos, puesto que de otro modo se afectar�a el orden jur�dico, pol�tico y social que es la base de la convivencia ciudadana y de la paz de la Rep�blica.

"E1 Gobierno del Ecuador, desde la iniciaci�n misma del per�odo presidencial del Sr. Dr. Velasco Ibarra, ha mantenido los fundamentos democr�ticos del Poder y ha garantizado en todo momento el pleno ejercicio de las libertades del hombre y del ciudadano. Contrariamente con lo que afirma el se�or Dr. Zavala Baquerizo en su denuncia, los Partidos Pol�ticos ecuatorianos tienen plena libertad para desarrollar sus actividades; los medios de comunicaci�n colectiva son completamente libres para el ejercicio de sus labores, circunstancia reconocida incluso por Sociedad Interamericana de Prensa que no ha hecho reparo alguno a la Rep�blica del Ecuador; las Universidades de Guayaquil, Cuenca y Loja se encuentran en plena acividad docente y la Universidad Central de Quito se halla en proceso de reapertura, los establecimientos carcelarios del pa�s alojan �nicamente a delincuentes comunes, sin que exista ning�n preso o detenido por motivos pol�ticos. Tan solo un ciudadano, el se�or Assad Bucaran, se encuentra expatriado en calidad de asilado pol�tico en la Rep�blica de Panam�. Ello obedece a su frustrado intento de subvertir el orden p�blico el 28 de septiembre de 1970, en circunstancias en que desempe�aba funciones de Prefecto Provincial del Guayas, y en actitud de franca rebeli�n, aprovech�ndose de una manifestaci�n p�blica, excit� a las masas populares con �nimo de inducirlas a cometer desmanes y atropellos, con clara intenci�n de tomar el Poder.

"En las fechas a las que se refiere la denuncia que comento, el Gobierno ecuatoriano tuvo que afrontar una situaci�n de grave emergencia, que impon�a, asimismo, medidas de seguridad extraordinaria. E1 27 de octubre de 1970 fue secuestrado el Comandante General de la Fuerza A�rea Ecuatoriana, General C�sar Rohon Sandoval, por elementos que luego se identificaron como pertenecientes a un influyente sector pol�tico. Se quiso con ello crear un estado de cosas y de anarqu�a para derrocar al r�gimen constituido. Ante situaci�n tal, el Gobierno tuvo que aplicar medidas de prevenci�n, de rigor en todo Estado al producirse sucesos de esa �ndole. Hubo necesidad de privar moment�neamente de la libertad a determ inados dirigentes pol�ticos de oposici�n y de emitir orden de captura de otros ciudadanos entre los que se encontraba el se�or doctor Zavala Baquerizo puesto que se presum�a con fundamento, como luego se comprob� plenamente, que ese sector estaba gravemente comprometido en el secuestro del General Rohon. Con medidas preventivas como las se�aladas, se pudo descubrir los m�viles del secuestro del indicado Oficial General de las Fuerzas Armadas Ecuatorianas al par que completar la investigaci�n del hecho punible. Cuando luego de seis d�as el General Rohon pudo eludir la vigilancia de sus capturadores y el Gobierno estableci� con pruebas plenas las causas del atentado, los dirigentes pol�ticos detenidos fueron puestos en libertad y se levantaron las �rdenes de captura dictadas contra otros que hab�an logrado eludir la acci�n preventiva de las autoridades de polic�a, retornando la normalidad y el pleno ejercicio de las libertades ciudadanas.

"E1 hecho de secuestrar al m�s alto personero de la Fuerza A�rea Ecuatoriana, maltratarlo y vejarlo, constituye un atentado contra los m�s elementales derechos humanos, que tiene su asunci�n legal en todos los Estados del mundo. Actos similares se producen en determinados pa�ses, especialmente latinoamericanos, que mantienen por ello una situaci�n permanente de emergencia para hacer respetar el orden y los principios de autoridad y acatamiento a las garant�as ciudadanas. En el Ecuador tan solo una vez en octubre de 1970, ha ocurrido un caso de grave emergencia, solucionado el cual el pa�s volvi� a la normalidad, situaci�n que contrasta con lo que acontece en el presente en otras naciones. Precisamente el autor de 1a denuncia, senor Dr. Jorge Zavala Baquerizo, goza en la actualidad de plena libertad y sus actividades ciudadanas est�n garantizadas por la protecci�n que el Estado debe a todos los habitantes de la Rep�blica. E1 lamentable atentado perpetrado por manos criminales contra la casa del se�or Zavala Baquerizo, que �l relata en su denuncia, es objeto de severa investigaci�n por parte de las competentes autoridades gubernamentales, con el fin de descubrir y sancionar debidamente a sus autores intelectuales y materiales, c�mplices y encubridores, de acuerdo al sistema penal de la legislaci�n ecuatoriana.

"La prensa y dem�s medios de informaci�n de la Rep�blica del Ecuador, dan cuenta a quienes no viven en ella del respeto y tolerancia que el Gobierno ecuatoriano tiene hacia los partidos y agrupacionea pol�ticas y hacia sus dirigentes, siempre y cuando no se atente contra el orden y la seguridad del Estdo ecuatoriano.

Ello es mejor comprobaci�n de lo que expreso a usted en esta comunicaci�n y me inhibe de mayores comentarios sobre el asunto aqu� tratado".

Que de conformidad con el Art�culo 42 del Reglamento se transmitieron al reclamante, en comunicaci�n de 22 de marzo de 1971, las partes pertinentes de la informaci�n suministrada por el Gobierno del Ecuador.

Que la Comision, en su vigesimosexto per �odo de sesiones, celebrado en Washington, D.C., de 26 de octubre al 4 de noviembre de 1971, continu� la consideraci�n de este caso con base en la denuncia, las informaciones sometidas por e1 Gobierno del Ecuador y la informaci�n adicional proporcionada por el reclamante y design� un relator para que presentara las recomendaciones que estimara pertinentes.

Que la Comisi�n, de conformidad con la recomendaci�n del relator, se dirigi� nuevamente al reclamante por nota de 3 de diciembre de l971 de la cual se transcribe el siguiente p�rrafo:

"En vista de que en las informaciones suministradas por el Gobierno ecuatoriano se manifesta que 'el lamentable atentado perpetrado a manos criminales contra la casa del se�or doctor Zavala Baquerizo, que �l relata en su denuncia es objeto de severa investigaci�n por parte de las competentes autoridades gubernamentales con el fin de descubrir y sancionar debidamente a sus autores intelectuales y materiales c�mplices y encubridores, de acuerdo al sistema penal de la legislaci�n ecuatoriana, la Comisi�n acord� solicitar de usted que se sirva suministrarle informaciones actuales sobre el estado de tales investigaciones y cualquier otra informaci�n pertinente".

Que el reclamante, en comunicaci�n de 28 de enero de 1972, present� su desistimiento del caso.

Que no obstante dicho desistimiento, la Comisi�n, en cumplimiento de su mandato de velar por la observancia de los derechos humanos en los Estados americanos, prosigui� el examen del caso en su vigesimoseptimo per�odo de sesiones celebrado en la ciudad de Villa del Mar, Chile, del 28 de febrero al 8 de marzo de 1972, y acord�, conforme a las recomendaciones del relator designado en dicho per�odo, solicitar del Gobierno del Ecuador las siguientes informaciones complementarias: "a) qu� autoridad ha tenido a su cargo la investigaci�n del atentado contra la casa del Dr. J. Zavala Baquerizo, mencionada en la nota del Gobierno del Ecuador de 25 de febrero de 1971; b) el estado en que se encuentra dicha investigaci�n y c) en caso de que hubiere pendiente recurso alguno, informaci�n sobre el objeto y estado del mismo". Adem�s se acord� solicitar al Gobierno del Ecuador remitir "copia del auto o resoluci�n que se hubiere dictado por la autoridad de instrucci�n, contra los presuntos autores intelectuales y materiales, complices y encubridores del atentado efectuado a la casa del Dr. Zavala Baquerizo".

Que dicho acuerdo tuvo cumplimiento en nota de 29 de marzo de 1972.

Que en su vigesimonoveno per�odo de sesiones, celebrado en Washington, D.C., del 16 al 27 de octubre de l972, observ� que el Gobierno del Ecuador no habia suministrado los datos solicitados, habi�ndose cumplido el plazo de 180 d�as del Art�culo 51 del Reglamento.

Que, en consecuencia, la Comisi�n reiter�, mediante nota de 1� de noviembre de 1972, el env�o de la referida informaci�n, otorgando una pr�rroga de 60 d�as al mencionado plazo.

Que se ha agotado la pr�rroga concedida sin que el Gobierno del Ecuador haya suministrado los datos complementarios sin los cuales no es posilble para la Comisi�n, habiendo desistido el interesado, proseguir con el examen del caso,

RESUELVE:

  1. Archivar este caso sin pronunciamiento sobre el m�rito del, mismo en vista de que ni el reclamante ni el Gobierno del Ecuador suministraron la informaci�n complementaria que les fuera solicitada y que la Comisi�n no ha podido obtener por otros medios.
  2. Deplorar que el Gobierno del Ecuador no haya suministrado los informes complementarios para el examen del caso, que le fueran solicitados por la Comisi�n en ejercicio de la facultad que le otorga el ac�pite b) del Art�culo 9 (bis) de su Estatuto.
  3. Transmitir el texto de esta resoluci�n al Gobierno del Ecuador y al denunciante.

En cumplimiento del punto 3 de esta resoluci�n la Comisi�n se dirigi� al Gobierno del Ecuador en nota de 15 de Junio de 1973 y a1 reclamante el 19 del propio mes y a�o.