INFORME ANUAL 1970

PARTE III

Cuba

La Comisión aprobó, en mayo de 1963 y en abril de 1967, dos informes sobre la situación de los derechos humanos en Cuba, los cuales fueron transmitidos a los Gobiernos de los Estados miembros por intermedio de sus Representantes en el Consejo de la Organización.[1] Ambos Informes recogen los antecedentes de la actuación de la Comisión respecto de la situación de los derechos humanos en Cuba y una relación de las denuncias y testimonios recibidos sobre violaciones de los derechos humanos en ese país.

A partir de la publicación de estos Informes hasta fines del año 1970, la Comisión ha seguido recibiendo comunicaciones o reclamaciones en las cuales se denuncian actos violatorios de los derechos humanos en Cuba. En la gran mayoría de estas denuncias se hace referencia a las condiciones en que se encuentran recluídos los presos políticos, así como los tratos crueles, inhumanos y degradantes a que son sometidos.

La Comisión, en varias oportunidades, se dirigió al Gobierno de Cuba, en solicitud de información sobre los nuevos hechos denunciados o de autorización para visitar el territorio cubano. Ante el silencio de las autoridades cubanas y en virtud de lo que dispone el Articulo 51, párrafo 1, del Reglamento, la Comisión, en base a los hechos denunciados y otros elementos de prueba que obran en su poder, ha llegado, en su Vigésimoquinto Período de Sesiones, a las siguientes conclusiones:

  1. Que en Cuba numerosas personas, inclusive mujeres y menores, han sido encarceladas por motivos políticos o privadas de la vida, sin juicio previo o luego de juicios en los cuales los acusados no gozaron de las garantías del debido proceso.
  2. Que la situación de los presos políticos en Cuba, condenados a penas de privación de libertad, luego de haber sido detenidos arbitrariamente y sometidos a juicios, en los que tampoco se observaron las garantías del debido proceso, continúa revistiendo caracteres incompatibles con los principios consagrados en la Carta de la Organización de los Estados Americanos, la Convención Americana de Derechos Humanos y las Declaraciones Americana y Universal, de los Derechos Humanos.
  3. Que corresponde observar severamente al Gobierno de Cuba por las reiteradas violaciones de derechos humanos que le son imputables, así como por el mantenimiento de condiciones ya denunciadas por esta Comisión como gravemente lesivas de tales derechos.


[1] Informe sobre la Situación de los Presos Políticos y sus Familiares en Cuba (OEA/Ser.L/V/II.7, Doc. 4) e Informe sobre la Situación de los Derechos Humanos en Cuba (OEA/Ser.L/V/II.17, Doc. 4, Rev.).