INFORME ANUAL 1970

PARTE III

Observaciones respecto de comunicaciones recibidas

En el período de tiempo cubierto por este Informe, la Comisión consideró 217 comunicaciones o reclamaciones de personas y entidades en las cuales se denunciaban 103 casos concretos de presuntas violaciones de los derechos humanos. Además, recibió numerosas comunicaciones de carácter informativo sobre la situación general de tales derechos.

Concluída la tramitación de cada caso, la Comisión entró a examinar las pruebas suministradas por el Gobierno aludido o por el denunciante o las que la propia Comisión pudo recoger de conformidad con el Artículo 50 del Reglamento, aplicando, cuando fuere del caso, la regla de presunción de verdad contenida en el Artículo 51.

Consideró la Comisión que, en su informe anual a la Asamblea General , corresponde hacer recomendaciones solamente sobre los casos cuya tramitación y examen hayan sido concluidos en el período cubierto por el informe y en los cuales se haya comprobado desconocimiento de los derechos humanos. Para simple información, la Secretaria de la Comisión ha elaborado una relación estadística de todas las comunicaciones recibidas (Anexo).

Así, cumpliendo lo prescrito en la Resolución XXII de la Segunda Conferencia Interamericana Extraordinaria (apartado 4) y en la Carta de la OEA (Artículo 150), la Comisión somete a la consideración de la Asamblea General las observaciones que considera apropiadas respecto de los casos que llenan las condiciones arriba mencionadas.

1. Cuba

2. Haití

3. El Salvador y Honduras

Recomendaciones fundadas en la experiencia de la Comisión

Además de las recomendaciones que anteceden, fundadas en los resultados a que ha llegado la Comisión en el examen de determinadas quejas o denuncias, consideramos oportuno formular otras, derivadas de la experiencia adquirida en el cumplimiento de nuestras tareas. Creemos que, en el caso de ser atendidas, se acrecentará la eficiencia de nuestra labor, con ventajas para la causa en la que todos estamos empeñados.

En tal sentido, nos permitimos proponer:

  1. Que se recomiende a todos los Gobiernos que, dentro de lo posible, se sirvan absolver en breve plazo los pedidos de informes que les curse la Comisión de conformidad con el Articulo 42 del Reglamento. Un examen de los expedientes tramitados y de los que están pendientes de resolución pondría en evidencia las dificultades con las que ha chocado en muchos casos la Comisión por la demora en la obtención de estos informes. La Comisión desearía no tener que recurrir en ningún caso a la facultad que le concede el Artículo 51 de su Reglamento, de presumir verdaderos los hechos cuando la información solicitada no fuere suministrada dentro de los ciento ochenta días. Por lo demás, hay casos en los cuales la demora de una información durante ciento ochenta días torna ineficaz la acción que pueda desarrollar la Comisión.

  2. Que se recomiende a todos los Gobiernos que, dados los altos fines que inspiran la labor que nos ha sido encomendada, se facilite la observación de los hechos, dentro de sus propios territorios, cuando sea del caso y la Comisión así lo solicite de acuerdo con el Artículo 50 de su Reglamento. Atravesamos por una época erizada de dificultades, en la cual en muchos casos solamente la presencia de miembros de la Comisión en el terreno de los hechos, según lo ha demostrado la experiencia, permite descartar maliciosas denuncias, ajustar otras a sus debidas proporciones y, en todo caso, obtener las bases de hecho indispensables para fundar conclusiones justas.

  3. Que se recomiende a todos los Gobiernos la adopción de medidas destinadas a la difusión y el conocimiento de los instrumentos interamericanos sobre derechos humanos, así como del material de estudio y divulgación que la Comisión elabora. Tan grave como la crísis en que los derechos humanos se encuentran en el Hemisferio es la ignorancia de muchos millones de hombres y mujeres americanos acerca del contenido y límites de tales derechos y de los medios que el Derecho interno y el Derecho internacional ofrecen para su adecuada protección. La Comisión Interamericana hace cuanto está a su alcance para contribuir a superar esas carencias, ya sea preparando estudios acerca de los diferentes derechos humanos con destino a colegios, universidades, etc., [1] ya sea editando cartillas o manuales para ser distribuídas en escuelas, institutos de enseñanza secundaria, sindicatos, asociaciones de profesionales, etc. [2] Pero es indudable que los recursos de que se dispone no permiten dar a tales trabajos la difusión que sería conveniente que ellos alcanzaran. La ayuda de los Gobiernos para estos fines sería de la más alta importancia, especialmente en cuanto a la inclusión de cursos o cursillos, a todos los niveles de la educación pública, acerca de los derechos humanos y de su defensa. También motivos de orden económico han obligado a postergar otro tipo de trabajos de divulgación, tales como la preparación de programas acerca de los derechos humanos y de los medios para su defensa, destinados a ser difundidos por medio de la radio y la televisión. La creación de Comisiones Nacionales sobre derechos humanos es otro objetivo que la Comisión Interamericana se ha propuesto alcanzar, cifrando grandes esperanzas en los resultados que puedan ser obtenidos.

  4. Que se recomiende a todos los Gobiernos que suministren a la Comisión las informaciones que les sean requeridas, en conformidad con el Estatuto y el Reglamento, para poder elaborar el Informe Anual, especialmente en cuanto a los progresos alcanzados en la consecución de los objetivos señalados por la Declaración Americana. Resulta sumamente difícil para la Comisión, no obstante el esfuerzo cumplido por sus funcionarios, suplir la falta de información directa de los Gobiernos acerca de las nuevas normas constitucionales, legales o administrativas, o de los nuevos fallos judiciales dictados en sus respectivos Estados, que importen avances en la lucha por la consolidación de los derechos humanos en América. Interesa especialmente a la Comisión conocer toda medida dirigida a sancionar la violación de derechos humanos, a protejer a los individuos contra actos indebidos o inhumanos en las prisiones o cometidos por los cuerpos de custodia o vigilancia, a garantizar el uso de los recursos legales contra las violaciones de derechos humanos o a implantar normas que satisfagan las exigencias de justicia social. El inexcusable deber de informar acerca de estos extremos, impuesto a la Comisión por el Articulo 9 (bis) de su Estatuto, la coloca, por falta de documentación suministrada por los Gobiernos, en la penosa situación de ofrecer un panorama incompleto en esta materia, incurriendo en omisiones que, no por involuntarias, son para ella menos molestas. Anualmente, la Comisión requerirá de todos los Gobiernos el envío de esta información indispensable, la cual es utilísimo divulgar, por cuanto la labor realizada por cada Estado puede servir de inspiración o modelo a los demás. La Comisión expresa desde ahora su vivo reconocimiento por la atención que se preste a sus pedidos de información.

  5. Que se recomiende a todos los Gobiernos, como una forma efectiva de hace progresar la vigencia de los derechos humanos en este Hemisferio, la pronta ratificación de la Convención aprobada en la Conferencia de Plenipotenciarios de San José de Costa Rica. Este instrumento, al conferir carácter convencional a las normas que definen los derechos humanos y al perfeccionar la organización de esta Comisión y crear la Corte, representa el más sustancial avance que se haya registrado en la historia de nuestra Organización regional para la estructuración de un sistema jurídico adecuado de defensa de la persona humana y de sus libertades fundamentales.

    Pero la recomendación final que nuestra Comisión desearía fuere formulada por la Asamblea, es en el sentido de que todos los Gobiernos consideren la adopción de medidas que fortalezcan la condición económica de los pueblos.

    Abrigamos la convicción de que un vigoroso desarrollo de nuestras economías nacionales, fundado en una justa cooperación internacional, y en un intercambio equitativo de nuestros productos, es la base indispensable para la sólida construcción de una comunidad americana integrada por hombres y mujeres libres de temor, de miseria y de opresión.

 

ANEXO

COMUNICACIONES RECIBIDAS POR LA COMISION INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS CORRESPONDIENTES A 1969-1970

CUADRO I

NUMERO DE COMUNICACIONES RECIBIDAS EN 1969-1970

1969 - 153 comunicaciones referentes a 77 casos concretos

1970 - 64 comunicaciones referentes a 26 casos concretos

Total comunicaciones: 217

Total casos concretos: 103


[1] El derecho de petición (OEA/Ser.L/V/II.24, Doc.10); Primer informe acerca de la libertad sindical (OEA/Ser.L./V/II.24, Doc. 2).

[2] La Comisión Interamericana de Derechos Humanos que es y cómo funciona? (Secretaría General - OEA, 1970); Manual de Normas Vigentes en Materia de Derechos Humanos (OEA/Ser.L/V/II.23, Doc. 21).