PRESENTACION GENERAL

La elaboración de un texto como éste nos ha llevado a todas las que en el participamos a revivir nuestras historias particulares y a preguntarnos cómo llegamos a gozar del privilegio de la palabra, para transmitir lo vivido y lo aprendido. La oportunidad y el esfuerzo del Washington College of Law de American University en general, y en particular su Programa de Derecho de la Mujer y Derecho Internacional, y Mujer, Justicia y Genero del ILANUD, así como la Concertación Interamericana de Mujeres por los Derechos Humanos (CIMA), abrieron esa puerta para un conjunto de mujeres fundamentalmente latinoamericanas que, desde hace más o menos años, hemos emprendido la difícil tarea de cuestionar el derecho y su relación con las mujeres.

Encargadas en este proyecto patrocinado por el International Center for Research on Women (ICRW) through the Office of Women in Development, Global Bureau, United States Agency for International Development (USAID) de detectar, sistematizar y elaborar un conjunto de artículos que aporten reflexiones y propuestas que desde la teoría feminista contribuyan a democratizar el derecho, nos sentimos satisfechas de este primer esfuerzo. Esperamos que se constituya en una guía para aquellas personas que hacen del derecho un instrumento por el cambio social.

En efecto, el derecho es uno de los sistemas normativos más poderosos para el disciplinamiento de hombres y mujeres en un determinado tipo de convivencia. Su fuerza simbólica radica en un sistema de legitimidades que facilita la aceptación de sus postulados normativos a las y los ciudadanos. La fuerza, como recurso validado ante la subversión del orden sexual, social, económico y político patriarcal que se impone, garantiza la mantención y reproducción de la cultura patriarcal, una cultura que hasta ahora es excluyente y discriminadora de la diferencia, en particular de aquella que constituimos las mujeres.

Así, el derecho se encarga de facilitar el traspaso de un determinado modelo político, social y sexual a las futuras generaciones. Para ello se constituye en una trama que por debajo de sus divisiones y categorías internas teje el hilo de las relaciones de poder en el que las mujeres y algunos grupos de hombres discriminados por razones de su pertenencia a una clase, raza, etnia, discapacidad, etc. quedamos atrapadas/os. Esta trama, en su dimensión jurídica, es evidenciable cuando se sustituyen las materias que regula el derecho por los sujetos en los que recaen las normas. En efecto, desde la sola mirada penal, constitucional o de familia, es fácil llegar a pensar que en algunos aspectos el derecho hoy, resulta anacrónico. Sin embargo, si a partir del sujeto específico mujer, identificamos el conjunto de normativas que la regulan, se abre un panorama más amplio, aquel que da cuenta de las restricciones vitales que vivimos las mujeres en nuestras sociedades. De allí que este texto, a partir de las distinciones, instituciones y ramas tradicionales del derecho, haga un primer esfuerzo en develar cómo tras ellas se ocultan una serie de mecanismos que perpetúan la desigualdad entre los géneros.

En el capítulo introductorio nos hemos permitido establecer el marco teórico-conceptual unificador de todo el texto y necesario para facilitar la lectura de los capitulos que siguen. Se requiere otra mirada para analizar el derecho de forma tal que arroje nuevas posibilidades y propuestas para la convivencia futura entre seres humanos y aún son pocos/as los que conocen el cuerpo teórico que aportan las feministas. Así, los conceptos cómo patriarcado, género, feminismo, igualdad y la distinción entre lo público y privado, son desarrollados como condición de las lecturas posteriores.

En esta obra el derecho es considerado explicitamente una institución patriarcal en su sentido y función histórica y son develados sus mecanismos de discriminación en todos sus componentes, esto es, en el formal-normativo, estructural y político-cultural. Se abordan temas aparentemente neutros y que conciernen a hombres y mujeres por igual para demostrar que afectan diferenciadamente a unos y otras. A la vez se introducen nuevos temas sólo visibles gracias al aporte de los movimientos feministas y de mujeres, y que se refieren a problemáticas específicas que viven las mujeres por su condición de género subordinado. Se incluyen unos artículos extra jurídicos porque consideramos que no es posible entender y aprender el derecho si no se mira también desde otras disciplinas. Se proponen alternativas concretas para revertir la situación de discriminación que viven las mujeres una vez que se enfrentan al sistema jurídico y tambien se evidencian las críticas que desde el feminismo se le han hecho al derecho con el objetivo de democratizarlo. También se sugieren alternativas interesantes como la creación de una nueva rama del derecho centrada en la persona de sexo/género femenino. Obviamente, es más lo que dejamos por fuera que lo que pudimos incluir. Hay mucho camino todavía que recorrer.

Agradecemos la colaboración y el esfuerzo por aceptar la diferencias Norte-Sur de Ann Shalleck, Lauren Gilbert, Joan Williams y Tammy Horn, incansables y respetuosas compañeras de trabajo en Washington D.C. así como el apoyo brindado por Denise Gilman, sin la cual no habríamos podido terminar a tiempo. También damos las gracias a nuestra traductora Paquita Cruz cuyo trabajo silencioso es invaluable. A la vez y como editoras de esta publicación agradecemos los aportes profesionales de las y los autores de los artículos que constituyen esta obra, así como los de Marcela Rodríguez, Ana Elena Obando, Marcela Huaita y Luz Rioseco, encargadas respectivamente de los Capítulos de Derecho Constitucional, Teoría General del Derecho, Derecho de Familia y Derecho Penal. Pedimos disculpas por los sinsabores que hayamos podido generar en este trayecto y deseamos, de todo corazón, que esta publicación sea el comienzo de una nueva actitud en las facultades de derecho en América Latina para con el aporte feminista a la ciencia jurídica.

Alda Facio y Lorena Fries
Editoras